10 de Abril del 2008 / 5 Nisan 5768
El vivir en Sderot significa vivir bajo la constante amenaza del terror. Pero para Heftzi Keinan, su futuro quedó asegurado gracias al programa Atidim de la Agencia Judía.
Heftzi Keinan de Sderot se vio frente a un momento crítico en su segundo año universitario. Sus ahorros se estaban agotando y sus padres estaban prácticamente en la quiebra. Cuando ella escuchó acerca del programa Atidim, le sonó como un sueño. "Ahora", comenta Heftzi, "sè que los sueños se pueden realizar." Heftzi Keinan, de 26 años, nació en Sderot, antes de que los constantes ataques de misiles Kassam atacaran constantemente a la ciudad y la volvieran, prácticamente, un pueblo fantasma. Siendo la más pequeña de cinco hijos Heftzi recuerda tener que ayudar a sus padres en su papelería durante la estación alta. "Antes de que las clases comenzaran, mis padres solían contratar a gente que los ayudara".
La situación cambió rápidamente cuando, hace siete años, comenzó el terror. "Estaba en el ejército, en una unidad de inteligencia", dice Heftzi, "y nadie estaba seguro que esto continuaría. Pero los misiles continuaban cayendo y todos vivían en el miedo. Hoy en día, si caminas por Sderot, las calles están vacías."
Para los padres de Heftzi la situación los acercó a la quiebra total. Después del ejército Heftzi se fue a vivir con su hermana en Ra'anana y después volvió a casa para ayudar a sus padres. "Yo sabía que quería ir a la universidad, pero no estaba segura de cómo podría solventar mis estudios" dice Heftzi. "Trabajé como recepcionista y, además, tenía algo ahorrado de mi servicio militar."

Cuando fue aceptada al programa de ingeniería industrial y gerencia en la Universidad Ben Gurion, Heftzi estaba extasiada. Tenía suficiente dinero para pagar la colegiatura de su primer año. Pero para el segundo año, se le comenzaron a terminar sus ahorros. Su tía le dijo acerca del programa Atidim para la industria y el sector de negocios y esto le cambió la vida. "Atidim me ayudó en el momento más crítico" dice Heftzi. "Recibí mucho más que la beca y el apoyo financiero; la gente de Atidim realmente creyó en mí. Me hicieron sentir que valía la pena invertir en mi y que tenía la habilidad de salir adelante con éxito; esto es algo muy poderoso."
Heftzi está comenzando su tercer año universitario. A través de Atidim recibe su colegiatura completa, dinero para sus gastos personales, maestros particulares en caso de que le sea necesario y una computadora portátil. Además, será empleada por Osem—una de las más grandes firmas productoras de alimentos en el país—lo cual le dará una experiencia laboral de gran valor y la oportunidad de quedarse a trabajar con ellos cuando se gradué. "Atidim es como una bocanada de aire fresco" dice Heftzi. "Es como una familia. Dorit, mi coordinadora, realmente se preocupa por mí. Siempre está en contacto conmigo, asegurándose de no necesite nada y de que todo esté en orden. Me siento tan afortunada de tener un programa como este respaldándome."
Averigua más acerca del innovador programa de la Agencia Judía Atidim para pre y post graduados de high school; un programa que le asegura un éxito educativo y vocacional a miles de israelíes en Sderot y en todo el país haciendo click aquí.