• “En el momento que entras al ejército como soldado solitario te conviertes en la persona menos solitaria que existe en el mundo”.

Aliyah

El Presidente de Israel distingue a olá latina

Ariela Tenenbaum, de 21 años, hizo aliá desde Guatemala a principios de 2014 luego de haber participado de un plan de MASA. En la actualidad hace el servicio militar en la fuerza aérea y se destaca en el ejército israelí, motivo que la llevó a recibir una distinción especial del Presidente de Israel, Reuven Rivlin. Ariela viene de una comunidad fuertemente conectada con el judaísmo y el sionismo. Ya con doce años de edad, había dicho a sus padres que su futuro estaba en Israel.

Comunidad pequeña, educación grande

"El hecho de vivir en una kehilá (comunidad) tan pequeña hace que siempre tengamos presente el judaísmo e Israel, el país de los judíos". Responde Ariela cuando le preguntan cómo, a pesar de haber crecido en una comunidad chica, Israel pudo entrar en su corazón. Y agrega: "Desde muy pequeñita comencé a ir a la tnuat noar (movimiento juvenil) Macabi Tzair, allí aprendí sobre Israel y sobre el ejército. Desde muy pequeñita que pienso en vivir en Israel y ser soldada".

Durante la entrevista, Ariela aún se mostraba emocionada por haber realizado su aliá y convencida de la decisión que había tomado. Pasados más de dos años de su llegada a Israel, repasamos con ella el camino que debió recorrer.

Primer viaje a Israel

¿Qué cosas de tu paso por Macabi Tzair hicieron que se "enciendan" las ganas de participar de un plan MASA de La Agencia Judía?

"Quería quedarme más tiempo en la tnuat noar y venir a Israel para aprender cómo mejorar la tnuá. Hice el plan Shnat Hajshara, que me enseñó mucho y me ayudó a darme cuenta lo que es este país (por Israel) y también lo que le da a la gente".

"Estuve aquí por MASA diez meses y medio, mi plan constaba de cuatro meses en el Majón de Madrijim (Instituto para líderes del exterior), dos meses en Marvá (un plan vivencial sobre el ejército para turistas), dos meses en un kibutz y después un mes en Tel Aviv"

Ariela viajó a Israel por medio de MASA para adquirir herramientas que aplicaría en su retorno a la kehilá de Guatemala, pero también para conocer cómo es la vida en Israel y la sociedad israelí.

"La verdad fueron muchísimas las cosas que aprendí en el Majón de Madrijim, en especial sobre cómo colaborar con el aprendizaje de las personas de la tnuá. Junto con una amiga que estuvo conmigo en Shnat, y también hizo aliá conmigo, estuvimos durante meses trabajando en proyectos y seminarios especiales para madrijim (educadores no formales), que son quienes al final transmiten todo a sus janijim (educandos)".

Un sueño cumplido

Desde muy pequeña Ariela ya soñaba con vivir en Israel. "Con doce años de edad ya le dije a mis papas que quería vivir en Israel, pero también pienso que el año de MASA me ayudó mucho a confirmar mi decisión y decir: esto es lo que quiero".

Ariela cumplió su sueño y, por intermedio de La Agencia Judía para Israel, hizo aliá a principios del 2014. Decidió que su primer paso en Israel lo quería dar en el Kibutz Maagan Mijael y hacer allí el ulpan (curso) de hebreo.

"Éramos como 120 personas en el ulpan, sentí que estaba en Shnat Hajshara otra vez, porque encontré gente de todo el mundo que viene con la misma meta, la de aprender hebreo y trabajar, es increíble, me ayudó muchísimo a aprender el idioma. También al trabajar te das cuenta que las cosas no son gratis". 

A quien se esfuerza, el reconocimiento le llega

Con tan solo 19 años Ariela llegó a Israel sin su familia y, terminada su etapa en el kibutz, se enroló en el ejército. Este año, en el acto por el Día de la Independencia de Israel, Ariela fue reconocida por su sobresaliente desempeño en el Tzahal (ejército israelí) por el propio Presidente de Israel, Reuven Rivlin, junto a otros 120 soldados. Pocos son quienes consiguen obtener este reconocimiento y menos los que lo hacen siendo soldados que no tienen su familia en Israel.

"Recibí un reconocimiento del Presidente de Israel, me dijeron que era por ser un ejemplo para el resto de mis compañeros. Yo creo que es por mi perseverancia, si algo es difícil entonces trabajo más duro para lograr lo que quiero, estos son valores que traigo de mi casa y de la tnuá también, de pequeña una aprende y a mí me enseñaron a esforzarme para llegar al objetivo".

Es difícil ser una soldada solitaria y tener a tu familia lejos, ¿ya te adaptaste o aun te sigue costando?

"La verdad que me fue más difícil en Israel antes de entrar al ejército. En el momento que entras al ejército como soldado solitario te conviertes en la persona menos solitaria que existe en el mundo. Es increíble todo lo que la gente hace y puede hacer por los soldados que vienen a servir al Ejército de Israel".

Mientras conversamos sobre las dificultades de llegar al país sin el idioma, sin la familia y a una nueva sociedad, Ariela menciona que "te puedes encerrar en una caja a pensar lo difícil que es o puedes pensar en positivo, hacer cosas que te acerquen a tu familia y que te ayuden a pasar el tiempo más rápido. Yo en lo personal vivo ahora en un kibutz con muchos amigos que también son soldados que tienen lejos a sus familias y nosotros nos ayudamos, nos hacemos sentir como en casa, estamos pasando lo mismo, entonces nos ayudamos el uno al otro".

De cara al futuro

"Cuando termine el ejército tengo pensado quedarme unos meses trabajando en el kibutz en el que vivo y después hacer un curso de paramédicos en el Maguen David Adom (servicio nacional de emergencia y asistencia médica). Y a más largo plazo quiero estudiar la carrera de criminología, y claro, lo que más quiero es quedarme aquí en Israel".

Un ejemplo para los demás

Así como Ariela sirve de ejemplo para sus compañeros en Tzahal, y por eso fue reconocida, ella también es un ejemplo para la gente de su tnuá y de su comunidad. Hoy en día su hermano está participando de un plan de MASA en el Technion de Haifa.

"Lo que yo hice a veces la gente lo ve raro porque aún no comencé a estudiar, pero si todos pensaran así, nadie haría lo que en realidad quiere. Yo siento que con mi hermano sí fui un ejemplo y lo motivé a que viniera y se dé cuenta de que acá no está solo”.

Para finalizar, Ariela deja una recomendación para todos los jóvenes de su edad que quieran hacer aliá o estén haciendo sus primeros pasos en Israel "en primer lugar que tengan paciencia y, aunque sea difícil al principio, que sean fuertes. Es importante tomar contacto con otros de los muchos nuevos olim que hay en Israel, que pueden a uno ayudarlo y también apoyarlo, a veces uno se quiebra y quiere estar con su familia, pero pienso que no hay otro lugar mejor que este país y no lo cambio por nada".

Entrevistó: Horacio Barenbaum.

12 Jul 2016 / 6 Tamuz 5776 0
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