Aliyah

Entrevista a Ariel Cymberknoh: Un olé latinoamericano en el corazón del High Tech Israelí

En el contexto de una Mishlajat (delegación) de La Agencia Judía para Israel, en el pasado mes de septiembre, Ariel Cymberknoh visitó Buenos Aires para contar su experiencia de aliá. Ariel es argentino, tiene 43 años, hizo aliá en el año dos mil y actualmente trabaja como gerente del departamento de validación de software en Intel Israel.

Los inicios en Argentina

¿Cómo llegaste a hacer aliá y como llego Israel a tu vida?

Yo me formé en colegios judíos, el Tarbut en la primaria, secundaria en ORT, siempre fui a la comunidad Ioná, al country club mi refugio, a los grupos de Bet-El… Por supuesto que sabía perfectamente donde estaba Israel, incluso hice el bar-mitzva allá, en el Kotel. Pero fuera de eso, admito que nunca jamás había considerado la posibilidad de hacer Aliá.

Estudiaba sistemas y trabajaba en Argentina en el área de seguridad informática. Entonces un día recibí una información de que la empresa Intel de Israel, en conjunto con La Agencia Judía, venía al país interesada en entrevistar ingenieros del área de sistemas, computación y electrónica para llevarlos a los centros de desarrollo en Israel. Me interesé, me presenté, y luego de varias entrevistas fui seleccionado. En ese momento estaba casado, con un hijo de un año…

“INTEL DE ISRAEL, EN CONJUNTO CON LA AGENCIA JUDÍA, VENÍA AL PAÍS INTERESADA EN ENTREVISTAR INGENIEROS DEL ÁREA DE SISTEMAS, COMPUTACIÓN Y ELECTRONICA PARA LLEVARLOS A LOS CENTROS DE DESARROLLO EN ISRAEL”

¿De qué año estamos hablando?

1999. Era la época de la burbuja de las puntocom y de la explosión de la informática en el mundo, y mucho más en Israel. Aparentemente sufrían de una falta de mano de obra especializada en la parte de ingeniería y fueron a buscarla a otros países del mundo. Todo el mercado laboral del High Tech en Israel a fines de la época del noventa estaba en auge, en un crecimiento muy grande. Intel fue a buscar, como decía, ingenieros en Latinoamérica, pero hicieron cosas parecidas en Estados Unidos y Francia, también con la ayuda de La Agencia Judía.

Esa fue la forma en que llegué a Israel. Con el agregado de que a principios de los noventa mi esposa había vivido allá con su familia por más de dos años y luego había vuelto a Argentina. Trabajaba como maestra de hebreo en el colegio Wolfsohn y siempre quedó con ganas de volver a Israel. Así que era un asunto que estaba latente, no lo habíamos discutido o hablado demasiado pero cuando me salió esa posibilidad, mi esposa también la avaló.

Al momento de la selección de Intel ¿de qué estabas trabajando o de qué habías trabajado?

Yo empecé a trabajar en la firma local de Arthur Andersen, una de las grandes consultoras mundiales, mientras completaba la carrera de licenciado en sistemas en la universidad Caece. Trabajaba especialmente en la parte de seguridad en redes. En esa época todo el mundo se volcaba a internet, era lo nuevo, entonces grandes empresas, grandes bancos, grandes financieras, que no tenían en ese momento acceso a internet porque no existía, comenzaron a conectarse y a ser hackeadas, o correr el riesgo de ser hackeadas. Hubo una gran necesidad de proveer seguridad. Las empresas, que estaban aisladas del mundo, conectaban sus redes a internet en forma no controlada, como conectar un caño de agua a otro caño sin saber bien de que se trata. Muy rápidamente se dieron cuenta que era muy riesgoso y llamaban a empresas especializadas para implementar los sistemas de seguridad adecuados.

Alia, integración y desempeño profesional

¿Cómo fue tu llegada a Israel?

Mi llegada a Israel fue algo traumática, aunque hoy la recuerdo con humor: el viaje fue larguísimo, vía Montevideo, Brasil y Madrid, donde dormimos una noche, para luego arribar a Israel. Éramos mi esposa, mi hijo mayor, que entonces tenía un año y medio, y yo con unas valijas enormes; teníamos las cosas necesarias para vivir en el Merkaz Klitá (centro de absorción) hasta que llegara nuestro contenedor. Resulta que cuando llegamos desde el aeropuerto al Merkaz Klitá, a eso de las once de la noche, el guardia no nos encontraba en las listas de gente que tenían que recibir y no nos dejaba entrar. Nos indicó un lugar, y otro... En fin. Yo tenía el teléfono de la que entonces fuera mi nueva jefa, porque ya venía con trabajo desde Argentina, y por suerte vino rapidísimo y luego de un par de gritos el guardia nos dejó entrar. Tuvimos un departamentito espacioso y muy bonito en el Merkaz Klitá, pasamos un mes en él hasta que nos mudamos a nuestro departamento que alquilamos.

¿Cómo fue tu progreso dentro de Intel desde el primer día hasta hoy? ¿Cómo sentís que influyo el hecho de ser un Ole para tu desempeño dentro de la empresa?

En Intel fueron sumamente amables y pacientes conmigo. Al principio me comunicaba en inglés, porque en Israel todos hablan perfectamente inglés, pero me recomendaron que me pasara rápidamente al hebreo. Aunque sea con faltas. No importaba. Que sólo tratara de hablar en hebreo, ya que si me quedaba con el inglés me estancaría y no saldría adelante. Fue una muy buena recomendación. Yo fui contratado como ingeniero en validación (testeo) de software. Un año después tomé el liderazgo del grupo como Technical Leader y dos años después ascendí a gerente del grupo. Al cabo de otros tres o cuatro años volví a ascender al cargo de gerente de segunda línea, o Group Leader, como lo llamamos en Intel. O sea, gerente de gerentes. En la actualidad tengo siete grupos a mi cargo y unas ciento cincuenta personas trabajando en ellos. Yo creo que mi progreso fue sumamente rápido ya que siempre me sentí la persona correcta en el lugar correcto y en el tiempo correcto. Creo que tuve mucha suerte también con mis gerentes y compañeros que siempre apoyaron mi progreso.

“ME RECOMENDARON QUE SÓLO TRATARA DE HABLAR EN HEBREO, YA QUE SI ME QUEDABA CON EL ÍNGLES ME ESTANCARÍA Y NO SALDRÍA ADELANTE. FUE UNA BUENA RECOMENDACIÓN”

La industria del High Tech en Israel

¿Cómo son las instalaciones de Intel en Israel? ¿Qué magnitud tienen las instalaciones israelíes dentro de la estructura mundial de la empresa?

Israel es el país con la mayor cantidad de empleados de Intel fuera de los EEUU. Tenemos cuatro grandes centros: tres centros de desarrollo en Haifa, Petah Tikva y Jerusalem y una fábrica de microprocesadores enorme situada en la ciudad sureña de Kiriat Gat. En total somos unos diez mil empleados que trabajamos en forma directa para Intel y otros miles que trabajan en forma indirecta como contratistas, prestadores de servicios, etc. Intel es el empleador privado de High Tech más grande de Israel.

¿Porque Intel eligió Israel para sus fábricas?

Muy buena pregunta. Primero hay que entender que la inversión para construir una fábrica de última tecnología para microprocesadores es de más de seis mil millones de dólares. O sea, muchísimo dinero. Para semejante inversión, la empresa que decide realizar un emprendimiento de este tipo obviamente decide hacerlo en un lugar que le ofrezca condiciones ideales: estabilidad económica, jurídica y política. Uno no se puede dar el gusto de hacer una inversión de seis mil millones de dólares donde hay revueltas sociales, economías cambiantes, modificaciones abruptas en las leyes y en las reglas del juego. La estabilidad impositiva también es importantísima. Cuando uno hace inversiones de este tipo tiene que estar seguro que las reglas del juego en cuanto a la parte impositiva, beneficios impositivos, exenciones, etc. se respeten a lo largo del tiempo. Tiene que haber una excelente educación técnica, muy buen nivel educacional a nivel terciario y universitario y suficiente oferta y disponibilidad ya que se requiere un enorme número de empleados para esto. Finalmente, Intel recibió y sigue recibiendo exenciones impositivas y otros beneficios al establecerse en zonas que Israel desea fomentar y desarrollar, como es el caso de Kiriat Gat y el sur en general.

“LA EMPRESA QUE DECIDE REALIZAR UN EMPRENDIMIENTO DE ESTE TIPO OBVIAMENTE DECIDE HACERLO EN UN LUGAR QUE LE OFREZCA CONDICIONES IDEALES: ESTABILIDAD ECONÓMICA, JURÍDICA Y POLITICA”

¿Cuál es la participación de los olim dentro de la industria del High Tech en Israel?

Israel es un país de inmigrantes. La presencia de olim se siente absolutamente en todos los aspectos de la vida acá en Israel. No existe ningún ámbito en donde no se vean olim de Rusia, de Sudamérica, de países anglosajones, de Francia, etc. Y el High Tech no es la excepción. No podría decir un número exacto de olim que tengo alrededor mío en Intel. Pero si digo que entre un cuarenta o cincuenta por ciento no creo estar exagerando. La mayoría son de países de la ex unión soviética. Ahí es muy fuerte la educación técnica, matemática, etc. Por lo cual hay muchísimos olim de esa zona (Rusia, Ucrania, Bielorrusia, etc.). Hay muchos olim también de EEUU y de Francia que trabajan conmigo. Lamentablemente para mi no hay muchos de Sudamérica. Pero los que somos, somos bastante amigos, tomamos mates juntos y nos hacemos chistes de futbol unos a los otros, por supuesto Boca-River entre los argentinos o argentinos con chilenos, brasileños, uruguayos.

¿Cómo ves el futuro de la industria en Israel?

Si te referís a la industria en general, debo decir que no soy un experto en el tema. Pero Israel fue transformándose de ser un país agrícola en las décadas del cincuenta, sesenta, ochenta a ser un país industrial y prestador de servicios desde los ochenta hasta hoy. Eso se ve en los kibutzim, que antes eran muy fuertes en la parte agrícola. Hoy, los más exitosos, tienen industrias de todo tipo. Por supuesto que las industrias de alta tecnología, de armamento y seguridad, aeronáutica, plásticos, etc. son las líderes. La mano de obra en Israel no es de la más barata del mundo, todo lo contrario. Así que la forma de competir es con productos de alto valor agregado.

La industria del High Tech sigue siendo sumamente activa. Israel tiene la concentración de start-ups más grande del mundo, comparable con el Silicon Valley en California. Además, todas las grandes empresas de hardware y software, como Microsoft, Cisco, Google, Apple, Broadcom, Qualcomm y muchas otras, tienen centros de desarrollo en Israel, principalmente en las áreas de Tel Aviv, Hertzlia y Haifa. Yo creo que la tendencia positiva en este rubro va a continuar por muchos años más. Además, debido a las unidades del ejército relacionadas con temas de inteligencia y seguridad en sistemas, Israel se ha establecido como uno de los líderes mundiales en el área de Cyber-Seguridad. Más de trescientas start-ups del rubro se abrieron en el último tiempo.

“LA PRESENCIA DE OLIM SE SIENTE ABSOLUTAMENTE EN TODOS LOS ASPECTOS DE LA VIDA ACÁ EN ISRAEL. NO PODRÍA DECIR UN NÚMERO EXACTO DE OLIM QUE TENGO ALREDEDOR MÍO EN INTEL. PERO SI DIGO QUE ENTRE UN CUARENTA O CINCUENTA POR CIENTO NO CREO ESTAR EXAGERANDO”
14 Nov 2016 / 13 Heshvan 5777 0
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